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DEPORTISTAS, BELLAS Y FAMOSAS |
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Anna
Kournikova, el mito rubio |
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Ha sabido
jugar tan bien en la pista como fuera de ella, y a pesar
de irse del circuito sin ningún trofeo individual ha
pasado a la posteridad del deporte de la raqueta.
Anna Kournikova ha sabido explotar su belleza tan bien
como su revés, un filón para las marcas deportivas y ahora
en su retiro prematuro (por culpa de una lesión) para
dedicarse a la publicidad. |
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Estrella muy
prematura |
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Mientras
las niñas de su colegio jugaban con muñecas, Anna empezó a
dar sus primeros toques en el parque de Soklniki con la
raqueta que le regalaron sus padres por Navidad.
La jovencita apuntaba maneras, y en 1990 la ATP organizó
un torneo en Moscú, cuna de grandes tenistas, para conocer
a nuevos valores de la raqueta. Kournikova contaba con tan
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sólo 9
años, pero no le importó medirse con jugadoras mucho más
mayores que ella. No ganó el torneo pero no pasó
desapercibida. |
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La júnior de
oro |
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Con 11
años viajaba a Florida para prepararse en la escuela de
Nick Bolletierri, el entrenador que la catapultó. Con 14
años de edad ganó el Campeonato de Europa y en 1995 era la
número 1 del ránking mundial júnior.
Era sólo cuestión de tiempo que la niña que lo ganaba
todo, la número uno, diera el salto a la categoría
profesional: la WTA. Este se produjo |
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en octubre
de 1995 y su llegada causó el alboroto general.
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Todo un icono |
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Anna
Kournikova comenzó a ser una de las jugadoras más
valoradas de la clasificación femenina, e incluso
consiguió entrar en el Top 10 y ganar los dobles de Open
de Australia (junto a Martina Hingis), pero donde mejor se
desenvolvía era fuera de las pistas.
Adidas la fichó como imagen de toda su línea femenina, con
anuncios de lo más evocadores, y los relojes Omega
le dedicaron varias coleccio- |
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nes
basadas en su belleza. Los carteles con la sensual imagen
de 'Kourni' llenaban las ciudades,... ¡¡que bonita
decoración urbana!! Una anecdota: en Londres causó furor
una campaña de ella en sosten con el slogan "En la pista,
lo único que debería moverse es la pelota". |
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En busca de
pareja |
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Los
múltiples romances surgieron conforme Anna fue adquiriendo
más y más fama. Los primeros nombres cayeron del lado
deportivo: Sergei Federov y Pavel Bure, ambos jugadores de
la NHL, la liga nacional de hockey hielo de Estados
Unidos.
Los dos rusos no dijeron ni 'mu', conscientes de la suerte
de ser emparejados con tal mujer, pero ella se lo tomaba a
la tremenda y se |
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enfadaba
en las ruedas de prensa. Por la época, Anna había
anunciado a bombo y platillo su virginidad (al estilo
Britney) y estos rumores enturbiaban su imagen de niña
cándida. |
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Un tirón
infinito |
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A pesar de
llevar ya un tiempo alejada de las pistas, la atracción
del público por Anna sigue latente. En la última Feria de
Turismo de Berlín, 'Kourni' consiguió llenar el stand de
Mallorca con su sola presencia. Anna fue, sonrió un par de
veces y se metió a los berlineses en el bolsillo, que este
verano viajarán a la isla balear a ver si hay chicas como
ella. Que se preparen, que las mallorquinas no le tienen
nada que envidiar. |
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Fuente:
www.deportistadigital.com
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